Si estoy justo ahora parado enfrente de su destino, todavía con las cicatrices que dejaron en mi espina.
¿Creen qué no puedo manifestarme de ésta forma?
¿Por qué les cuesta tanto trabajo reconocerme?
Relato ahí la concepción, la traición perpetrada, el derramamiento de sangre muerto el sueño...
del inocente que pagó las culpas de todos.
De un misterio jamás revelado todavía...
de todo un mundo por descubrir que les aguarda.
De una ciudad atrapada y un medio para liberarse.
Si no me importaras, no estarías ahora conmigo, porque sólo soy feliz si ustedes también lo son.
Antes que se aventuren a cruzar sin mi legado,
podrían decirme qué secreto está ahí guardado
cuando se animen a interpretar mi testamento.
El que se desliza por mi fé y me hace caer,
jamás será capaz de descifrar ese llamado.
Vida mía, déjalo ir, no lo obligues si no quiere,
le deseo que reencuentre el calor del hogar.
Las estrellas resplandecen como diamantes en
bruto cuando se encuentran apartadas del sol...
hasta que tengan tiempo para escucharme


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